El término inteligencia artificial nació en 1956, en Dartmouth College, Estados Unidos, y se definió como la ciencia de hacer máquinas inteligentes. Fue esta idea la que generó muchas historias que Hollywood nos ha inculcado por años y en las cuales los científicos han trabajado por décadas.
Sin embargo, al investigar los antecedentes de la inteligencia artificial es muy fácil detectar cómo las civilizaciones antiguas ya trabajaban para crearla, a pesar de que no la identificaban por el nombre actual.
Antecedentes de la inteligencia artificial
Si retrocedemos más de 2.000 años en la línea de tiempo de la historia de la inteligencia artificial, descubriremos que Aristóteles trabajó para construir un sistema que analice la mecánica del pensamiento humano y la convierta en reglas.
Años después, a mediados del siglo XV, Leonardo Da Vinci ha incluido dentro de sus estudios el análisis sobre cómo crear máquinas que imiten el comportamiento de los humanos.
Entonces, a simple vista se puede comprender que, si bien la escasa tecnología no lo podría haber permitido, la historia de la inteligencia artificial se empezó a escribir muchos siglos antes de su aplicación en la vida cotidiana.
Primer sistema de inteligencia artificial
Luego de siglos y siglos de experimentos, la cronología de la historia de la inteligencia artificial tuvo un antes y un después en 1936, cuando Alan Turing lanzó una máquina universal, capaz de trabajar con algoritmos informáticos.
Luego, 14 años más tarde, el matemático británico propuso lo que es el test de Turing para investigar si las máquinas podían pensar.
Finalmente, los resultados demostraron que el test se cumple cuando un humano interactúa sin saber con una máquina y no puede distinguir que esta no es un humano. A partir de ese momento, la evolución de la inteligencia artificial nunca ha frenado y cada vez avanza con mayor velocidad.

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